viernes, 23 de diciembre de 2011

Origen de la expresión "Por si las moscas"

Usamos este modismo como sinónimo de "por si acaso", "por lo que pueda suceder". Por ejemplo: "Aunque no he estudiado nada haré el examen por si las moscas, no vaya a ser que apruebe".

Existen dos teorías principales para el empleo de este uso. Uno de ellos es el higiénico y antiguo gesto de tapar la comida para evitar que los insectos, portadores de enfermedades, estuvieran en contacto con ella; la comida se protegía "por si las moscas" la pudieran estropear.
La otra está relacionada con la leyenda de San Narciso, otrora Obispo de Gerona y actualmente patrón de la capital. Cuenta la misma, que durante el asedio de las tropas de Felipe II de Borgoña (El Audaz) a la ciudad gerundense en el año 1286, de la tumba del Santo, la cual abrieron las huestes invasoras con el objeto de profanarla, salieron multitud de moscas que atacaron a las tropas francesas contangiándolas la peste y haciendo que cundiera el pánico. Cuentan que a partir de ese momento la expresión empezó a ser empleada en múltiples circunstancias como recuerdo de aquel hecho.

Ilustración de San Narciso (siglo XVIII)

lunes, 12 de diciembre de 2011

Origen de la expresión "Hacer mutis por el foro"

Empleamos este uso para definir la acción de marcharse de un lugar sin que nadie se percate.

Su origen proviene del mundo teatral, se emplea cuando los actores dejan el escenario discretamente una vez finalizada su actuación.
La palabra "mutis" viene del verbo latino "mutare", que significa "cambiar", el "foro" en un teatro se refiere al fondo de un escenario, que es la zona opuesta a la "embocadura" o parte frontal, con lo que "hacer mutis por el foro" literalmente es "desplazarse al fondo".
Como añadido comentar que existe también el "medio mutis", y es cuando un actor se marcha de la escena pero vuelve al rato para continuar.

Partes de un teatro

domingo, 11 de diciembre de 2011

Origen de la expresión "Que te den morcilla"

Empleamos este uso para zanjar con malas formas una discusión con alguien que nos molesta o nos saca de nuestras casillas.

Antiguamente los animales domésticos abandonados campaban a sus anchas por las calles, no existía un control como podamos tener hoy en día con las perreras. La preocupación por el contagio de enfermedades como la hidrofobia (conocida como rabia) transmitida por perros y gatos, entre otros, derivó en un método taxativo para su erradicación, el cual consistía en introducir dentro de morcillas, potentes drogas, mortales para dichos animales. Una de las más empleadas era la estricnina, que causaba la muerte generalmente por asfixia.

Como podemos ver, aunque actualmente el significado de la expresión es mucho más suave, proviene del aquella forma de envenenamiento.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Origen de la expresión "No tener dos dedos de frente"

Empleamos este modismo, en un tono despectivo, para decir de alguien que carece de sentido común en sus acciones y o que posee una reducida inteligencia. 

Esta expresión se empezó a emplear en el Siglo XIX, cuando corrientes como la frenología, craneometría y la fisionomía pretendían establecer una relación entre las dimensiones de las diferentes zonas del cráneo humano y los sentimientos, carácter y capacidad intelectual entre otras características tipo. 

Diagrama frenológico del siglo XIX (Fuente Wikipedia)
Se asumió que una frente ancha y despejada era sinónimo de brillantez, inteligencia y templanza y que una frente estrecha era indicio de todo lo contrario, con lo que se comenzó a acuñar el término comentado, dando como medida de referencia "dos dedos de frente", que indicaría ya de por si que una persona no llegaba a lo mínimo de agudeza y claridad mental y mucho menos el tener una frente más corta.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Origen de la expresión "Darse con un canto en los dientes"

Empleamos este modismo para definir una acción más positiva que otra, que de haberse dado, habría resultado más desfavorable. Por ejemplo: "Si quedo tercero en la prueba, me puedo dar con un canto en los dientes". En este caso vendríamos a decir que mucho mejor es quedar tercero, que un puesto que podría ser muy inferior.

El origen de la expresión no es claro y presenta lagunas. Se cree que antiguamente una forma de agradecer a los dioses los favores conseguidos, era autolesionarse golpeándose el pecho con una piedra, por eso el modismo original era "Darse con un canto en el pecho". Esta forma de autotortura existe en nuestros días, con otras variantes y también como símbolo de gratitud a entes superiores. Sin ir más lejos en localidades españolas, durante las procesiones de Semana Santa, existe la figura del penitente, la persona para purgar sus pecados o para suplicar un favor se flagela hasta causarse heridas.

Empleando la expresión original como referencia, se empezó a utilizar el término modificado "darse con un canto en los dientes", que pretendía mostrar un mayor dramatismo para darle más énfasis al significado.


Penitentes en procesión