viernes, 4 de marzo de 2016

Origen de la expresión: "Ser cabeza de turco"

Se utiliza este modismo cuando se pretende culpar a alguien de todo con el objeto de exculpar al resto. Por ejemplo: "El único condenado fue el maquinista con dos años de prisión, los directivos quedaron libres. Sirvió como cabeza de turco en el accidente ferroviario del año pasado".

En la Edad Media, comenzando en el año 1095 y  durante casi 200 años, se desarrollaron una serie de conflictos armados principalmente contra los musulmanes, destinados a recuperar el control de los territorios ocupados conocidos como "Tierra Santa" (aquellos donde se desarrollaron acontecimientos bíblicos).
Estos conflictos llamados "cruzadas" (por la cruz que los soldados se cosían en sus atuendos) tuvieron especial crudeza contra los turcos selyúcidas. Tal era aquella animadversión, que se les culpaba de todos los males, incluso del clima, de las plagas, etc. haciéndoles decapitar (ya fuera mediante juicios rápidos o en los combates armados) y exponiendo sus cabezas en sitios públicos o murallas como escarmiento al resto.

Hoy en día esta expresión ha llegado hasta nuestros días con el significado conocido.

Combate de cristianos y musulmanes en las cruzadas

lunes, 11 de enero de 2016

Origen de la expresión "Tener buen (o mal) humor"

Entendemos por estar de buen o mal humor a la predisposición en nuestro comportamiento para estar alegre y mostrar complacencia o ser negativo y mostrarse irritado respectivamente. También podemos usar los giros: "tener un humor de mil demonios", "estar de un humor de perros" y similares, para expresar, en este caso, enfado más o menos duradero. Por ejemplo: "A Enrique no le concedieron el aumento de sueldo y lleva todo el día con un humor de perros".

Desde los tiempos de griegos y romanos hasta la llegada de la medicina moderna (mediados Siglo XIX) se adaptó la llamada "teoría de los cuatro humores", la cual mantiene que el cuerpo humano está compuesto por cuatro sustancias llamadas humores (líquidos): bilis, bilis negra, sangre y flema. Según esta teoría, la variación de estos líquidos modificaba el estado de ánimo y la salud de las personas y estos cambios de producían por la alimentación y la actividad de cada individuo.
Los estudiosos de esta teoría mantenían que las personas que tenían mucha sangre eran más propensas a la sociabilización, las que tenían flema eran calmadas, las de la bilis eran coléricas  y finalmente las personas con elevados índices de  bilis negra destacaban por su melancolía. Para equilibrar los humores y sanar a la gente se realizaban sangrados, cortes en diferentes zonas corporales, se aplicaban ungüentos, ingesta de hierbas, etc.

De aquella teoría se generó dicha expresión, en función de si el humor tenía una influencia negativa o positiva en las personas y con el significado conocido ha llegado a nuestros días.

Diferentes arquetipos según los humores.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Origen de la expresión "Dormir la mona"

Utilizamos este modismo para aludir al acto de dormir tras una borrachera hasta que se pase. De hecho, la RAE, en una de sus acepciones, define "mona" como embriaguez o también como persona ebria. Por ejemplo: "Marta estuvo bebiendo desde mediodía y por la noche se fue pronto a dormir la mona".

Existen diferentes teorías del origen de este dicho, pero todas tienen como denominador común la relación entre los simios y el alcohol.
La primera nos lleva a las postrimerías del Siglo XVI (algunos hablan del Siglo XVIII), donde como forma de diversión, los marinos que transportaban monos desde África les hacían beber vino o ron para así ver sus reacciones. Misma finalidad tenía la hipótesis que habla de que ésto se realizaba en fiestas populares.
Otra teoría nos lleva al mundo circense de la época, en la que para que los primates se quedaran quietos por la noche, les hacían ingerir diferentes bebidas alcohólicas.
El hecho de llamar "mona" a la borrachera en sí misma puede venir de los andares de los simios, semejantes a los de las personas ebrias.
Con el tiempo, la relación entre emplear el término "mona" como "borrachera" y los actos de embriagarles, dio como resultado la expresión tal y como la conocemos hoy en día.


jueves, 19 de noviembre de 2015

Origen de la expresión "Tener medias tintas"

Empleamos este uso para indicar que algo no se dice o hace con claridad, dando rodeos en su exposición. En palabras de la RAE: "Hechos, dichos o juicios vagos y nada resueltos, que revelan precaución o recelo". Usándolo en una frase de ejemplo: "Déjate ya de medias tintas y dime la verdad".

En el mundo artístico se conoce la técnica de "medias tintas" o "media tinta" como aquélla que se emplea para representar los claroscuros y matices. En la pintura es la coloración intermedia entre las zonas de un lienzo que están muy iluminadas y las que están en sombra. 
Para hacerse en grabados se usa el método del hueco-grabado, en el que que se realizan oquedades en la placa con diferentes profundidades, que mediante presión con el papel imprime un dibujo que permite diferentes tonos degradados.
Este método fue especialmente utilizado en el Siglo XVIII.


Placa empleada en técnica de hueco-grabado.
La comparación entre la técnica de "medias tintas" (que no se usa para definir una silueta si no más bien para matizarlas) y una forma de hablar poco directa, con el tiempo dio como resultado esta expresión que ha llegado hasta nuestros días con el significado conocido.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Origen de la expresión "Ser un pintamonas"

Empleamos el término "pintamonas" al referirnos a alguien que tiene poca trascendencia a pesar de presumir de ella o al hablar de un pintor de poca monta. También se utiliza el modismo "pintar la mona", derivado del primero, con el sentido de holgazanear, hacer el vago.
Sirvan como ejemplos: "Mira Miguel, va de jefe y es un pintamonas" o "Elvira se pasó toda la jornada pintando la mona".


No se conoce el origen concreto del vocablo en cuestión, pero Calderón de la Barca en su comedia "El escándalo de Grecia contra las Santas Imágenes" (1659) ya lo utilizaba al escribir:
"Que hay algunos, que en su afán tan pinta-monas salieron, que parece que aprendieron a pintar en Tetuán", en referencia a ciertos pintores mediocres.


Otra reseña posterior aparece en 1904 en el semanario humorístico llamado "Monos" (el que podría considerarse el precursor del tebeo) donde por primera vez se concreta el término, usado para definir a los artistas que realizaban viñetas y caricaturas en clave de humor crítico, con la incorporación de breves textos o comentarios. Este último tipo de grafismo ya se había extendido previamente a la prensa escrita.
Quizás por el hecho de tratarse viñetas individuales, las cuales suponían poco trabajo, sumado al apelativo de "pintamonas", se pudo amasar la expresión "pintar la mona" con el sentido de hacer el vago.

Con el tiempo el significado inicial no ha variado y se han añadido las acepciones previamente comentadas y así han llegado a nuestros días.

Semanario humorístico Monos