martes, 6 de agosto de 2013

Origen de la expresión "Tirar los tejos"

Este término lo empleamos para expresar la insinuación del interés que tenemos hacia alguien o la acción para mostrarlo; en una palabra más comúnmente usada: Ligar. Por ejemplo: "Iván le tiró toda la noche los tejos a Marta, creo que ella no estaba por la labor". Existen varios derivados de dicha expresión: "Tirar los trastos", "echar fichas", etc.

Existen un par de teorías sobre la procedencia de dicho uso, una de ellas (la más extendida), nos lleva a un antiguo juego llamado "tejo", que consistía en el lanzamiento de trozos de teja (tejos), con el objeto de derribar un palo que se fijaba en el suelo previamente. Este juego se solía organizar en plazas y parques donde los viandantes tenían la oportunidad de presenciarlo. Los chavales, aprovechando la afluencia de algunas chicas entre los espectadores, tiraban los tejos cerca de ellas para así entablar conversación y flirtear con ellas.
Existen variantes del tejo originario que se juegan mayormente en países hispano hablantes. Otro juego que emplea tejos es la conocida "rayuela" (Ver "a pies juntillas").
Otra de las teorías nos lleva a una tradición de los antiguos pueblos celtas, los cuales empleaban  ramas de tejos (en este caso de los árboles llamados así) como elemento decorativo en las festividades. Parece ser que cuando los pretendientes tenían interés por alguna chica, colgaban dichas ramas en las puertas de sus casas.
Como tantas otras veces, con el tiempo, el significado inicial fue variando hasta adoptar el tratamiento que hoy en día se le da.

Palo y tejos empleados en el juego de la "tanguilla", derivado del "tejo".

jueves, 18 de julio de 2013

Origen de la expresión "Sacar de quicio"

Empleamos este uso para indicar que algo o alguien ha agotado nuestra paciencia y nos produce un estado de intranquilidad y exasperación considerable. Ejemplo: "Mientras explicaba la lección los alumnos se dedicaron a hablar y alborotar, me sacaron de quicio". También se emplean fórmulas como "Desquiciar", "Estar desquiciado", "Desquiciarse".

El quicio es un elemento de puertas y ventanas que corresponde a la pieza en la que reside el madero, lámina o espigón donde se fijan los goznes o bisagras  y éstas permiten la apertura y el cierre. Si se saca una puerta o una ventana del quicio, éstas, sin ese punto de apoyo, se vendrían abajo, por lo tanto "sacar de quicio" es una forma metafórica de asemejar ese hecho con la exasperación de una persona ante una situación determinada o sacarla de su estado de serenidad.
No se conoce a ciencia cierta cual es el momento en el que comenzó dicha asociación, sin embargo ya era empleada en el periodo medieval.

Quicio, quicial y visagras de un portón

lunes, 15 de julio de 2013

Origen de la expresión "Darla con queso"

Empleamos este modismo al definir la situación en la que una persona es engañada o timada. Comunmente es empleado como consejo: "Que no te la den con queso", por ejemplo: "Cuando te hagan la revisión de la caldera no debes pagar en efectivo, que no te la den con queso porque el importe es domiciliado".

Como otras veces, el estudio del origen de esta expresión nos lleva a la época medieval, en concreto en la de la región española de La Mancha, famosa ya por aquel entonces por sus vinos. 
Comerciantes de toda la península acudían a dicha región para la adquisición de estos conocidos caldos, con el objeto de revenderlos a posteriori. Como es normal, éstos probaban la mercancía antes de formalizar la compra y según parece, existía una práctica más o menos extendida, en la cual para acompañar el vino, y para evitar que el comprador diferenciara entre un vino aceptable y uno picado o de mal sabor, agasajaban al comerciante con una cata de queso de intenso sabor, el cual disimulaba la mala calidad de la bebida, lo que les proporcionaba la oportunidad de librarse de una pobre partida de botellas de sus bodegas; los compradores con menos experiencia eran de este modo timados. 
De esta práctica salió el consejo comentado para prevenir a las compradores y ha llegado con el significado conocido hasta nuestros días.


jueves, 20 de junio de 2013

Origen de la expresión "Poner en tela de juicio"

Empleamos este modismo para indicar que se se está poniendo en duda un logro o una certeza. Por ejemplo: "El ingeniero puso en tela de juicio la calidad de los materiales de la obra".

Para explicar la procedencia de este uso tenemos que volver, como en muchas otras ocasiones, al periodo medieval y entender una de las acepciones de la palabra "tela" según la RAE. 
La "tela" era la valla que dividía en dos partes el terreno empleado para las justas de los antiguos caballeros del medievo, la cual evitaba que los caballos, en su carrera frente a frente, se toparan entre sí. Dicho terreno recibía el nombre de "liza".
Si bien los torneos servían como espectáculo para grandes eventos y empleaban normalmente armas simuladas, la razón de ser de las justas originariamente era impartir justicia en caso de una disputa en la cual se empleaban armas auténticas. En éstas  se usaban hasta tres lanzas de madera para determinar el vencedor.
Por lo tanto, "poner en tela de juicio" significaba trasladar algún litigio a la liza para conseguir la razón mediante las armas; y en el sentido de la discusión de algo, esta expresión ha llegado hasta nuestros días con el significado conocido.

Representación de una justa en la actualidad

domingo, 19 de mayo de 2013

Origen de la expresión "Darse el pisto"

También empleado como "tirarse el pisto", utilizamos este giro al querer indicar que alguien se está dando importancia o fanfarroneando al vanagloriarse de sus méritos; por ejemplo: "Andrés estuvo toda la mañana tirándose el pisto delante de su jefe por haber hecho una cosa bien por primera vez en su vida"

La historia de esta expresión se centra en la elaboración del pisto, pero no en la actual, basada en una fritada de diversas verduras en el que el tomate y pimiento forman un papel destacado y cuya introducción en España podría haber sido en el Siglo XV o XVI, sino en su anterior confección, basada en el empleo de diferentes carnes machacadas y sus jugos, de costosa preparación y sólo al alcance de los más pudientes. Tal era el trabajo y el coste de dicho plato, que "darse el pisto" comenzó a relacionarse con el atribuirse un mérito y por lo tanto concederse un "premio" por él, y tal cual, dicha expresión ha llegado hasta nuestros días.
Como curiosidad decir, que mientras el pisto actual se elabora básicamente con tomate, pimiento y calabacín, cuando se sustituye este último ingrediente por berenjena, es denominado "ratatuille".

Pisto Manchego