viernes, 9 de mayo de 2014

Origen de la expresión "A la chita callando"

Empleamos este modismo para indicar que se realiza algo de forma silenciosa y o disimuladamente. "Cuando pases por la aduana con el cargamento hazlo a la chita callando para que los agentes no sospechen".

Existen algunas teorías sobre el origen de este modismo. La primera de ellas se refiere al derivado del verbo "chistar" como onomatopeya de mandar callar: "¡Chist!" que se suele acompañar poniendo el dedo índice perpendicular a los labios.

Otro más elaborado proviene del periodo medieval, en el que era conocido el empleo del guepardo domesticado por los árabes para la caza, al que llamaban "chita" (sirva como referencia fonética "cheetah" en inglés). Éstos, introdujeron ese modelo en la Península Ibérica, sin embargo, Alfonso X el Sabio, prohibió esta práctica. No obstante, se continuó realizando de manera furtiva y al hacerlo así se refirieron a ella como "cazar con la chita callando" o de una manera silenciosa.

La última teoría hace alusión al antiguo juego de la "chita" también llamado "juego de las tabas" (la taba, chita o astrágalo empleado, es un hueso de la pata de los corderos, probable precursor del dado debido a sus seis caras), el cual consistía en ganar una partida en función de la posición de la caída de tales piezas al golpearlas con tejos o simplemente al tirarlas. Era practicado por niños y adultos, pero cuando estos últimos lo hacían, eran muchas veces objeto de apuestas, las cuales fueron prohibidas, y como es de adivinar, se continuaron jugando a escondidas, dando de nuevo el significado a nuestra expresión.

Reprentación de chicas jugando a las tabas en la sección del cuadro "Juegos infantiles" de Jan Brueghel el Viejo




jueves, 8 de mayo de 2014

Origen de la expresión "Ser de cajón"


Empleamos este modismo para indicar que algo es obvio, evidente o está fuera de discusión. Por ejemplo: "Si no echas la lotería seguro que no te toca, es de cajón".

El  posible origen de tal dicho, nos lleva al modus operandi de las antiguas imprentas, en las que se preparaban las publicaciones ordenando letras metálicas una a una (llamadas "tipos") hasta enlazar palabras y luego frases completas, en unos soportes que las mantenían ordenadas. Posteriormente mediante la aplicación de la tinta y presión eran traspasadas al papel.
Las frases y o palabras más empleadas eran guardadas en cajones para su posterior uso, por lo tanto eran frases "de cajón".
El empleo de dicha expresión ha cambiado su significado con el tiempo, llegando al conocido en la actualidad.

Juego de tipos de una imprenta malagueña

lunes, 24 de marzo de 2014

Origen de la expresión "Dormir a pierna suelta"

Empleamos este modismo para definir los momentos en los que hemos dormido plácidamente, sin interrupciones ni preocupaciones y de forma reparadora. Por ejemplo: "¡Qué cansancio tras la carrera!, esta noche dormiré a pierna suelta."

El origen de este uso nos lleva a diferentes épocas en las que los reos, esclavos o presos eran encadenados mediante grilletes en los tobillos, siendo estos fijados al suelo o unidos a pesadas bolas de hierro para evitar que escaparan. Estos sistemas eran especialmente empleados cuando dormían, al terminar los trabajos físicos que les encomendaban normalmente durante el día. De forma excepcional, como recompensa cuando esos trabajos eran bien ejecutados, los guardas les liberaban de sus cadenas para que pudieran dormir de una forma más cómoda. 
De ese acto proviene la expresión que nos ocupa y con el significado conocido actualmente ha llegado a nuestros días.


Grillete antiguo

lunes, 3 de febrero de 2014

Origen de la expresión "Andar de capa caída"

Empleamos este modismo como descripción coloquial del estado de una persona cuando se encuentra deprimida o triste, mal de salud o con una precaria situación económica. También se puede referir a una cosa, cuando su estado no es óptimo. Por ejemplo: "Mira Pedro, está de capa caída desde que no le dieron la hipoteca"

En la antigua Roma, los derechos que los ciudadanos tenían, iban ligados a su estatus social. La pérdida de esos derechos se denominaba jurídicamente "Capitis deminutio" y habitualmente era provocada, entre otros motivos, por deudas y enfermedades graves. Había varios niveles los cuales podían llegar a acarrear la pérdida de la ciudadanía e incluso la libertad, pasando a ser esclavos.
La traducción literal vendría a ser "pérdida del capital", pero por la similitud de "capitis" con la palabra "capa" en español, se comenzó a usar como "capa caída". Esto se suma al comportamiento que muchas veces los afectados mostraban con tal condición, desanimados, vistiendo desaliñadamente, con su capa mal colocada lo que hacía que fuera arrastrada al andar.
Finalmente este uso llegó hasta nuestros días con el significado conocido.

Pretor romano ejerciendo derecho

martes, 7 de enero de 2014

Origen de la expresión "Colgar el sambenito"


Empleamos este modismo para definir la acción de echar la culpa y o difamar a alguien por una acción realizada, generalmente de forma pública y a veces de manera inmerecida. También asociado a la mala fama que queda por tal acto. Por ejemplo: "A Luis le colgaron el sambenito de 'matón' por aquellas dos entradas que hizo en el partido".
 

Sambenito del museo Diocesano de Tui
El sambenito era una indumentaria empleada en la edad media por los católicos, como símbolo de penitencia, que la Inquisición española adoptó como método de escarnio público de los condenados.
El término proviene de "saco bendito", palabras que degeneraron por similitud, en el término objeto de estudio.
 

El sambenito tenía forma de escapulario o poncho. Era normalmente amarillo con cruces rojas en aspa, siendo así porque se consideraba que el reo no merecía llevar el símbolo de la cruz de Cristo. Se llevaba conjuntamente con un gorro de papel o cartón con forma de cono llamado coroza.
La indumentaria cambiaba en función de la falta cometida y la pena del condenado, por ejemplo: Dos cruces y llamas boca abajo para el que se había arrepentido y se libraba de ser quemado (llamados reconciliados); negro y con las llamas boca arriba para los no arrepentidos que iban a ser abrasados vivos.

En algunas ocasiones, la pena no terminaba con la muerte y o el escarnio público del condenado y se colgaba un cartel en las iglesias recordando tal hecho para que sirviera de ejemplo a todo el mundo.

El significado, con el paso del tiempo, ha ido cambiando hasta el que conocemos hoy en día.

Diferentes tipos de sambenitos