miércoles, 8 de agosto de 2012

Origen de la expresión "Salvarse por los pelos"

Empleamos este uso para indicar que alguien ha podido librarse de una situación comprometida y o arriesgada en el último momento o por muy poco. Por ejemplo: "He aprobado el examen por los pelos, he sacado un 5".

Para hablar de su origen nos remontaremos al año 1809, en el cual reinaba en España el hermano de Napoleón: José I Bonaparte. Éste proclamo una ley para fomentar la uniformidad e higiene entre los marineros de la Armada, entre otras normas exigía el rapado del pelo siguiendo un patrón igual para todos. En concreto dicha norma provocó protestas, algún motín y escritos dirigidos al monarca. La razón de estos pequeños levantamientos fue que muchos de los marineros de la armada, por aquel entonces, no sabían nadar (no era requisito para el enrolamiento, hoy en día algo impensable) y cuando caían al agua la mayoría eran rescatados siendo cogidos por los pelos de su larga cabellera.
La frase fue empleada por las tripulaciones de los barcos de la marina y hoy en día ha llegado con el significado más extenso el cual conocemos.

José I Bonaparte

jueves, 26 de julio de 2012

Origen de la expresión "Tener la mosca detrás de la oreja"

Empleamos este modismo para indicar que estamos atentos y preparados ante una situación impredecible pero probable. También usada como "Estar con la mosca detrás de la oreja" o "Estar mosqueado". Por ejemplo: "Ayer despidieron a Luis y el resto de la plantilla está con la mosca detrás de la oreja".

Su origen, atribuido erróneamente a la atención extra que ponemos al tener un insecto rondándonos, proviene realmente de los primeros arcabuces y mosquetones, los cuales tenían un mecanismo de disparo llamado "llave de mecha". Dicha mecha, llamada también "mosca", tenía una combustión lenta y permitía mediante un gatillo acercarla a la pólvora que a su vez servía para realizar el disparo, eso evitaba tener que quemar la pólvora manualmente dejando ambas manos libres y proporcionando así una mayor precisión para dar en el blanco. Para preparar de nuevo el arma la mecha era retirada, cargada el arma y echada la pólvora; en ese lapso de tiempo, el arcabucero o mosquetero sostenía la mecha en su oreja, pendiente de realizar un nuevo disparo con la mayor brevedad posible.
Ese estado de alerta dio como origen la expresión que con el significado descrito ha llegado a nuestros días.

Antiguo arcabuz alemán con llave de mecha (Fuente: Wikipedia)



miércoles, 27 de junio de 2012

Origen de la expresión "Ser un mirlo blanco"

Empleamos este modismo cuando nos queremos referir a alguien con unas facultades extraordinarias y por lo tanto poco comunes en la mayoría de personas. Por ejemplo: "Gente como Beatriz ya no se encuentra, es un mirlo blanco". 
Mirlo blanco
Su utilización es extensible en el argot de cualquier profesión en la que se presente una oportunidad rara y a su vez altamente favorable, por ejemplo, una operación comercial ventajosa. 
También se utiliza el uso "creerse un mirlo blanco", cuando hablamos de alguien que piensa que es mejor que los demás sin realmente serlo.

El mirlo es un ave común con presencia en varios continentes. En los machos destaca su plumaje negro el cual contrasta con su pico anaranjado. En plumaje en las hembras es parduzco.
Mirlo común macho
La existencia de mirlos con el plumaje blanco es una llamativa rareza que antiguamente se creía inexistente. 
La exclusividad de dicha especie dió lugar a la expresión que con el significado comentado ha llegado hasta nuestros días.

martes, 26 de junio de 2012

Origen de la expresión "Mandar al quinto pino"

Empleamos este modismo cuando queremos que alguien se vaya lejos y nos deje de molestar. También se emplea con la frase "el quinto pino" a secas, como manera de indicar que algo o alguien se encuentra en una distancia considerable. Por ejemplo: "Cuánto tarda Miguel, sólo tenía que comprar pan. -Ya, es que la panadería más cercana está en el quinto pino".

Parece ser que la historia del empleo de dicha frase se debe a la plantación que se realizó durante el reinado de Felipe V, allá por el Siglo XVIII, de 5 pinos en un espacio que abarcaba desde el madrileño Paseo del Prado, la calle más larga de la época en la capital española, y lo que hoy sería La Castellana a la altura de Nuevos Ministerios, antiguamente casi en las afueras de la ciudad. El espacio entre ellos era grande por lo tanto.
Era costumbre de sus habitantes citarse en el primer pino, segundo, etc como puntos de encuentro, tal como lo podemos hacer en nuestros días con otros lugares de referencia; sin embargo, las parejas solían quedar en el pino más alejado para evitar las miradas indiscretas: el quinto pino.
Debido a esta amorosa actividad se acuñó el término de lejanía relacionado con dicho pino y con el significado conocido ha llegado a nuestros días.


El Paseo del Prado, Grabado de Ramón de Mesonero, 1845

martes, 19 de junio de 2012

Origen de la expresión "Echarle el muerto a alguien"

Empleamos este modismo cuando queremos desviar la culpa de un hecho a otra persona que es ajena a él y por lo tanto inocente. Por ejemplo: "Juan evitó la sanción económica ocultando sus fallos en la contabilidad y echándole el muerto a Pedro"

Parece ser que su origen proviene de las antiguas leyes jurídicas medievales, según las cuales, cuando en una localidad aparecía el cadáver de una persona con evidencias de haber sido asesinada y no se podía determinar el autor del crimen, los habitantes de dicha zona estaban obligados a pagar conjuntamente una sanción conocida por el nombre de "homicisium".
Con el objeto de evitar el pago de esa multa, los lugareños, cuando encontraban tal situación y antes de que las autoridades lo descubrieran, solían ocultar el cuerpo y transportarlo sigilosamente a las inmediaciones de una localidad colindante, haciendo por lo tanto, que el coste recayera en sus vecinos. El hecho en sí de la responsabilidad de su transporte dio origen a otro uso: "Cargar con el muerto", actualmente conocida.
El empleo de la expresión "echar el muerto a otro" se acuñó por este conjunto de actos y ha llegado hasta nuestros días con el significado ya conocido.