jueves, 9 de febrero de 2012

Origen de la expresión "Tirar la casa por la ventana"

Empleamos este uso para calificar un derroche o gasto sin medida. Ejemplo: "En la celebración de mi boda tiraré la casa por la ventana" 

Su origen se remonta al establecimiento del juego de la lotería, instaurado en España por el Rey Carlos III, el cual importó la idea de la ciudad italiana de Nápoles. 
El primer sorteo de la antigua lotería, el cual era similar a la moderna "primitiva", data del 10 de diciembre de 1763. Era organizada por el Estado, el cual se encargaba del pago de los premios; con esos avales dicho juego se popularizó ipso facto
La aparición de la lotería "moderna", tal cual la conocemos hoy en día, vio la luz en el Cádiz de 1811.
Tal fue la alegría de los primeros afortunados que cundió la costumbre de arrojar cosas inservibles por la ventana de sus casas como forma de celebración.

lunes, 6 de febrero de 2012

Origen de la expresión "Se va armar la gorda"

Este modismo se emplea cuando queremos remarcar que un acontecimiento desencadenará consecuencias violentas o muy llamativas y sonadas.

Su origen se engloba dentro de una serie de acontecimientos históricos en España que desembocaron en una revolución en el año 1868. Conocida por "La Gloriosa" o "La Septembrina" (esta última por haberse producido en el mes de septiembre de aquel año), dicha revolución se originó por el desencanto generalizado de la sociedad de la época dada la inoperancia que el reinado de Isabel II mostró ante los problemas y la crisis económica que castigaban al país.
En Andalucía la llamaron "La Gorda", que es la revolución que esperaban los liberales, la revolución de las revoluciones, la más grande, pero finalmente sus efectos no fueron los esperados y el poder volvió a mano de los moderados.

Alegoría revolucionaria de "La Gloriosa"

viernes, 3 de febrero de 2012

Origen de la expresión "Irse por los cerros de Úbeda"

Empleamos este modismo para hacer entender a alguien que no está siendo claro, que empieza comentando una cosa y se pierde en detalles sin importancia o que simplemente rehuye una pregunta hablando de otro asunto.

Ejemplo: "No te vayas por los cerros de Úbeda que me estabas contando qué tal tu trabajo, no toda tu vida".

Parece ser que el origen de la expresión proviene de un acontecimiento histórico del Siglo XIII. Cuando Fernando III el Santo, en plena reconquista de España, de la mano de sus tropas, pretendía atacar la ciudad de Úbeda (provincia de Jaén), uno de los capitanes a sus órdenes desapareció antes de la contienda. Cuando todo hubo terminado, Álvar Fáñez, que así se llamaba el oficial, reapareció alegando como excusa que se había perdido por los cerros de las inmediaciones de dicha ciudad. La explicación fue considerada por un acto de cobardía dada la improbable circunstancia de perderse en un terreno que a todas luces no es lo suficiente extenso como para ello.

Una segunda versión cuenta que el motivo de su ausencia fue una chica mora de la que había quedado prendado y con la que había estado toda la noche anterior antes de la batalla, quedando "indispuesto" para el posterior y bélico menester.

Imagen de los cerros de Úbeda cercanos a la sierra de Cazorla


martes, 31 de enero de 2012

Origen de la expresión "Caer chuzos de punta"

Empleamos este modismo para indicar que está nevando, granizando o lloviendo con especial ímpetu. También se utiliza para definir situaciones comprometidas. El ejemplo para el primer caso: "Mira cómo graniza! Están cayendo chuzos de punta". En el siguiente caso "El jefe ha llegado con  un enfado..., hoy caerán chuzos de punta, verás".

El chuzo es un arma rudimentaria muy básica, conformada por un palo terminado en punta de hierro. Fue en la Europa medieval donde se pluralizó su uso, especialmente en Suiza. Una de las teorías del origen de la palabra se debe a este país, tras una deformación del lenguaje, sin embargo, según la RAE el nombre provenga quizás de la metátesis de zucho, este del árabe hispánico zúǧǧ, y este a su vez del árabe clásico zuǧǧ, "cuento de la lanza".

En España su utilización se acotó hasta llegar a ser el arma intimidatoria que los serenos, vigilantes callejeros, empleaban para controlar a los maleantes (Ver Origen de la expresión "Tomarte por el pito del sereno")


Chuzo medieval (Fuente Wikipedia)

domingo, 15 de enero de 2012

Origen de la expresión "Pelillos a la mar"

Este modismo se emplea para, después de un enfado o discusión, hacer las paces y zanjar la disputa. Por ejemplo "Venga, no te enfades con él que no lo ha hecho a propósito, dale la mano y pelillos a la mar".

Su origen proviene de una antigua canción infantil, que los niños empleaban para el propósito anteriormente descrito, reanudando su amistad una vez pronunciada. Como acto simbólico que acompañaba la canción, se arrancaban mutuamente un pelo y lo soplaban para que el viento se lo llevara, dando a entender que su enfado era tan insignificante como un simple cabello que con el aire se iba.
Rodríguez Marín, en su libro "Cantos populares españoles", cita la canción que en Andalucía los chavales empleaban para tal fin.

- ¿Adónde va ese pelo?
- Al viento.
- ¿Y el viento?
- A la mar.
- Pues ya la guerra está acabá.


Se cree que el acto simbólico en si proviene del relato de La Ilíada, en el que se narra que después del conflicto entre griegos y troyanos (cuyo origen fue el secuestro de Helena, mujer de Menelao, a manos de Paris) en los banquetes tras sus guerras, sacrificaron a los dioses corderos a los que cortaron pelos que arrojaron al mar como muestra de reconciliación.