miércoles, 2 de diciembre de 2015

Origen de la expresión "Dormir la mona"

Utilizamos este modismo para aludir al acto de dormir tras una borrachera hasta que se pase. De hecho, la RAE, en una de sus acepciones, define "mona" como embriaguez o también como persona ebria. Por ejemplo: "Marta estuvo bebiendo desde mediodía y por la noche se fue pronto a dormir la mona".

Existen diferentes teorías del origen de este dicho, pero todas tienen como denominador común la relación entre los simios y el alcohol.
La primera nos lleva a las postrimerías del Siglo XVI (algunos hablan del Siglo XVIII), donde como forma de diversión, los marinos que transportaban monos desde África les hacían beber vino o ron para así ver sus reacciones. Misma finalidad tenía la hipótesis que habla de que ésto se realizaba en fiestas populares.
Otra teoría nos lleva al mundo circense de la época, en la que para que los primates se quedaran quietos por la noche, les hacían ingerir diferentes bebidas alcohólicas.
El hecho de llamar "mona" a la borrachera en sí misma puede venir de los andares de los simios, semejantes a los de las personas ebrias.
Con el tiempo, la relación entre emplear el término "mona" como "borrachera" y los actos de embriagarles, dio como resultado la expresión tal y como la conocemos hoy en día.


jueves, 19 de noviembre de 2015

Origen de la expresión "Tener medias tintas"

Empleamos este uso para indicar que algo no se dice o hace con claridad, dando rodeos en su exposición. En palabras de la RAE: "Hechos, dichos o juicios vagos y nada resueltos, que revelan precaución o recelo". Usándolo en una frase de ejemplo: "Déjate ya de medias tintas y dime la verdad".

En el mundo artístico se conoce la técnica de "medias tintas" o "media tinta" como aquélla que se emplea para representar los claroscuros y matices. En la pintura es la coloración intermedia entre las zonas de un lienzo que están muy iluminadas y las que están en sombra. 
Para hacerse en grabados se usa el método del hueco-grabado, en el que que se realizan oquedades en la placa con diferentes profundidades, que mediante presión con el papel imprime un dibujo que permite diferentes tonos degradados.
Este método fue especialmente utilizado en el Siglo XVIII.


Placa empleada en técnica de hueco-grabado.
La comparación entre la técnica de "medias tintas" (que no se usa para definir una silueta si no más bien para matizarlas) y una forma de hablar poco directa, con el tiempo dio como resultado esta expresión que ha llegado hasta nuestros días con el significado conocido.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Origen de la expresión "Ser un pintamonas"

Empleamos el término "pintamonas" al referirnos a alguien que tiene poca trascendencia a pesar de presumir de ella o al hablar de un pintor de poca monta. También se utiliza el modismo "pintar la mona", derivado del primero, con el sentido de holgazanear, hacer el vago.
Sirvan como ejemplos: "Mira Miguel, va de jefe y es un pintamonas" o "Elvira se pasó toda la jornada pintando la mona".


No se conoce el origen concreto del vocablo en cuestión, pero Calderón de la Barca en su comedia "El escándalo de Grecia contra las Santas Imágenes" (1659) ya lo utilizaba al escribir:
"Que hay algunos, que en su afán tan pinta-monas salieron, que parece que aprendieron a pintar en Tetuán", en referencia a ciertos pintores mediocres.


Otra reseña posterior aparece en 1904 en el semanario humorístico llamado "Monos" (el que podría considerarse el precursor del tebeo) donde por primera vez se concreta el término, usado para definir a los artistas que realizaban viñetas y caricaturas en clave de humor crítico, con la incorporación de breves textos o comentarios. Este último tipo de grafismo ya se había extendido previamente a la prensa escrita.
Quizás por el hecho de tratarse viñetas individuales, las cuales suponían poco trabajo, sumado al apelativo de "pintamonas", se pudo amasar la expresión "pintar la mona" con el sentido de hacer el vago.

Con el tiempo el significado inicial no ha variado y se han añadido las acepciones previamente comentadas y así han llegado a nuestros días.

Semanario humorístico Monos

viernes, 11 de septiembre de 2015

Origen de la expresión "Tener monos en la cara"

Utilizamos este modismo, empleado generalmente como pregunta, al estar molestos cuando alguien se queda mirándonos fijamente. Por ejemplo: "¿Por qué tanto mirarme?, ¿qué pasa?, ¿que tengo monos en la cara?"

El origen de esta expresión, que viene de antiguo, nada tiene que ver con los simios y sí con la palabra "momo". 
Dice la RAE que "momo" es un "gesto, figura o mofa que se ejecuta regularmente para divertir en juegos, mojigangas y danzas" y es que tal vocablo viene del nombre del dios griego de la burla y el sarcasmo, (además de ser el dios de los escritores y poetas) llamado Μῶμος (Momos). 
El uso correcto por lo tanto era "tener momos en la cara" pero como tantas otras expresiones, por desconocimiento el pueblo creyó oír la palabra más parecida fonéticamente: "monos", y que a la vez tenía cierto sentido en contexto y con ella se quedó.
Finalmente ha llegado así hasta nuestro días con el significado conocido.

Representación del dios griego Momos

miércoles, 15 de julio de 2015

Origen de la expresión "A palo seco"

Empleamos este modismo para hacer referencia al acto de beber (normalmente alcohol) sin acompañarlo de comida, o comer algo sin beber. También se puede emplear de forma más genérica a realizar cualquier acción sin el uso de nada complementario, sin adornos. Sirva como ejemplo: "José se tomó dos jarras de cerveza a palo seco, sin tapa ni nada".

La primera teoría de su procedencia nos viene del mundo marítimo, donde esta expresión se emplea para indicar que un barco navega con las velas arriadas, cuando por las inclemencias del tiempo el viento es excesivamente fuerte, para evitar el impulso descontrolado del barco y el  deterioro de éstas o de los mástiles. El "palo seco" hace referencia al "mástil desnudo" o sin vela.
Otra teoría del origen nos lleva al cante flamenco, donde un "palo" se refiere a cualquiera de sus variantes vocales (bulerías, fandangos, fabras, etc) que cuando se cantan sin acompañamiento instrumental, se expresa como "cantar a palo seco".
Con el tiempo, estos usos se han modificado hasta llegar a nuestros días con el significado conocido.

1902 - Marineros plegando velas para navegar a palo seco por la tempestad